Hacer zuecos te hace olvidar el mundo que te rodea.
A partir de un bloque de madera de álamo, dos personas pueden crear el calzado más natural jamás usado.
Requiere paciencia y esfuerzo, y podría considerarse un deporte. ¡Pero el resultado te brindará una vida de disfrute!
Al final del taller, recibirás un zueco semiacabado (el nivel de acabado dependerá de tu talento para hacer zuecos) que podrás decorar con herramientas de grabado y pintura de colores.
También recibirás un abridor de cerveza neutro para llevar a casa, que podrás pintar durante el taller.
Mientras se secan los zuecos, o después del taller, te llevaremos a una visita guiada por la quesería, donde podrás degustar los deliciosos quesos de la tienda.